Cómo usar Google Alerts para captar clientes de la competencia gratis: el método del francotirador

Hoy vengo con una de esas cosas pequeñas que casi nadie cuenta.

No es sexy.
No tiene inteligencia artificial.
No tiene un dashboard espectacular.

Pero funciona.

Así que píllate un café, una cerveza o lo que tengas a mano, porque hoy te voy a enseñar una de las formas más simples que usamos en Kiby para intentar quitarle clientes a gigantes con mucho más dinero que nosotros.

Y sí. Sin gastar un euro en publicidad.

Hostias, Jorge, ¡menuda premisa de vendehúmos!

Jajajaja, sigue leyendo y lo entenderás.

Cuando captas millones, te vuelves cómodo y pierdes el norte

Cuando una empresa de software levanta un par de millones de euros en una ronda de financiación, pasa algo curioso.

Se vuelven perezosos y el rumbo se distorsiona.

No todos, claro. Pero muchos sí.

De repente, tienen tanto dinero en el banco que dejan de pensar con hambre.

Contratan una agencia.
Aprueban un presupuesto obsceno.
Y sacan la ametralladora.

Empiezan a disparar a todo lo que se mueve:

  • Instagram.
  • Google.
  • LinkedIn.
  • YouTube.
  • Retargeting.
  • Banners.
  • Vídeos con música épica.
  • Anuncios que te persiguen mientras intentas ver un tutorial de cómo arreglar una impresora, montar una estantería o hacer una tortilla decente.

Todo para decirte lo mismo:

“Somos el software definitivo para tu empresa.”

Venga ya.

Eso no es estrategia.

Eso es tener una chequera gorda y pocas ganas de pensar.

Y ojo, no estoy diciendo que la publicidad sea mala. Sería absurdo decirlo por mi parte cuando sé que no es así.

La publicidad puede funcionar muy bien.

Pero cuando tienes millones en la cuenta, corres el riesgo de confundir marketing con ruido.

Y ruido con crecimiento.

Y crecimiento con inteligencia.

Nosotros no tenemos esa ametralladora y no jugamos a ese juego en Kiby.

Primero, porque no tenemos esos millones de euros de inversores que muchas veces no saben ni cómo se hace una factura.

Y segundo, porque disparar al bulto te vuelve estúpido.

Te aleja de la realidad del cliente.

Te acostumbra a pensar en audiencias, campañas, embudos, impactos y porcentajes.

Pero no en personas concretas con problemas concretos.

Cuando estás en la trinchera y compites en tierra de gigantes, no puedes permitirte ese lujo.

Tienes que soltar la ametralladora y coger el francotirador.

Cómo usar Google Alerts para captar clientes

Hoy te voy a abrir un poco las tripas de Kiby.

Te voy a contar una estrategia pequeña, fea, simple y tremendamente útil que usamos para captar clientes online que ya están calientes en tiempo real.

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Prometido: Cero humo y cero spam. Solo la verdad de una pyme española.

Clientes que no están “explorando opciones”.

Clientes que no están “mirando el mercado”.

Clientes que ya están cabreados.

Y cuando alguien está cabreado con un software, créeme, está mucho más cerca de sacar la tarjeta que alguien que solo ha visto un anuncio bonito.

Lo mejor es que la herramienta es gratis.

La puede usar cualquiera y parece una tontería.

Se llama Google Alerts.

Sí.
Google Alerts.

Google Alerts —o Alertas de Google— es esa herramienta que mucha gente usa para ver si alguien menciona su marca y sentirse importante cinco minutos.

Nosotros no la usamos para alimentar el ego.

No la usamos para ver si alguien habla de lo guapos que somos.

La usamos para cazar frustraciones en tiempo real.

No buscamos aplausos. Buscamos cabreos.

Configuramos alertas de Google para que nos avise cuando encuentre ciertas frases en internet.

Frases como:

  • “Alternativa a Holded”.
  • “Programa de facturación que no cobre por soporte técnico”.
  • “Mi ERP es carísimo”.
  • “Busco un ERP sencillo para una pyme”.
  • “Software de facturación con soporte telefónico”.
  • “Estoy harto de mi programa de facturación”.

Tú configuras eso.

Te olvidas.

Y dejas que Google Alerts y la red trabajen para ti.

No hace falta montar una campaña.

No hace falta diseñar un banner.

No hace falta que una agencia te cobre 2.000 euros por decirte que el naranja convierte mejor que el azul.

Venga ya, hombre.

Solo tienes que escuchar.

Que, por cierto, es algo que muchas empresas han dejado de hacer.

Se ciegan al ver qué hace la competencia, ven la superficie de la estrategia y se ponen a copiar como condenados.

Pero sin saber por qué lo están haciendo.

El aviso que vale oro

Y entonces ocurre la magia.

Un martes cualquiera, a las ocho y media de la mañana.

Mientras te tomas el primer café y todavía tienes cara de no haber cargado el sistema operativo humano, te llega un aviso a tu correo.

Alguien ha publicado algo en un foro, en un blog, en una página abierta o en una conversación que Google ha podido rastrear.

Y dice algo como:

“Estoy harto. Llevo tres años con mi software y cada vez que necesito ayuda me clavan otra cuota. Me están penalizando por utilizar el programa. ¿Conocéis alguna alternativa decente?”

Ahí está.

Corriendo vas y comentas o le hablas por privado.

Esa persona no necesita que le expliques qué es un ERP.

No necesita una masterclass de transformación digital.

No necesita que le hables de ecosistemas, sinergias ni soluciones 360.

Esa persona tiene tres cosas:

  • Un problema.
  • Un cabreo.
  • Y probablemente la tarjeta de crédito cerca para deslizarla por tu sucia pasarela de pagos. Jajaja.

No entres como una marca oliendo sangre

No entres como una marca oliendo sangre, ya que tirarías todo a la basura.

¿Qué hacemos nosotros?

Entramos.

Pero entramos como personas.

No como una marca oliendo sangre.

No llegamos con un discurso corporativo de mierda.

No le soltamos:

“En Kiby ofrecemos una solución integral para la gestión empresarial de pymes mediante una plataforma modular, escalable y optimizada para la productividad.”

Madre mía. Me ha costado hasta escribirlo así.

Me duermo escribiéndolo.

Odio estos discursos.

Atiende.

Le respondemos como respondería alguien que ha pasado por lo mismo.

Algo así:

“Hola. A mí me pasaba algo parecido. Estaba cansado de esos peajes absurdos por módulos, usuarios y empleados. De ese cabreo salió Kiby. Nosotros incluimos a los empleados según tu plan y no te castigamos por crecer. Puedes facturar, controlar clientes, ventas, almacén y soporte desde el mismo sitio, sin sorpresas raras a final de mes. Échale un ojo y, si te sirve, me dices.”

Pum.

Eso es todo.

Y seguro que alguien hoy por aquí lo está leyendo y así habrá conocido a Kiby.

Sin necesidad de fuegos artificiales.

Sin una landing perfecta.

Sin prometer la luna y vender humo.

Sin perseguirle durante 30 días por Instagram a ver si cae a la trigésima vez.

Solo apareces justo cuando alguien está levantando la mano y diciendo:

“Necesito una alternativa. Yo, ¡eh!, aquí…”

Y eso, querido amigo, vale oro.

Y me parece algo tan simple y sencillo que, cuando se me pasó por la cabeza, lo probé y vi que funcionaba, no daba crédito.

La diferencia entre interrumpir y aparecer cuando te necesitan

La mayoría de empresas hacen marketing como si estuvieran en una feria disparando folletos al aire.

Nosotros intentamos hacer lo contrario.

Escuchar dónde duele.

Y aparecer donde tiene sentido.

Esto no va de ser más listos que nadie.

Va de tener menos presupuesto y estar obligado a pensar mejor.

Cuando no tienes una ronda de inversión detrás, no puedes permitirte quemar 20.000 euros al mes en anuncios para aprender lo que el mercado te está gritando gratis.

Y aquí viene lo mejor.

Esta estrategia para captar clientes no sirve solo para Kiby.

Sirve para casi cualquier negocio.

Cómo captar clientes con Alertas de Google en cualquier negocio

Si tienes una empresa de reformas

Puedes crear alertas como:

  • “Busco albañil serio”.
  • “Chapuza reforma baño”.
  • “Empresa de reformas que responda”.

Si tienes una asesoría

  • “Mi gestor no me contesta”.
  • “Busco asesoría para autónomo”.
  • “Cambiar de gestoría”.

Si arreglas maquinaria

  • “Servicio técnico lento”.
  • “Reparación urgente máquina”.
  • “Mantenimiento industrial problemas”.

Si tienes una clínica

  • “No me dan cita”.
  • “Busco fisioterapeuta cerca”.
  • “Cambiar de clínica dental”.

La clave no es la herramienta.

La clave es entender qué dice una persona justo antes de comprar.

Porque antes de comprar, muchas veces la gente no dice:

“Quiero contratar una solución líder del mercado.”

No.

Dice:

  • “Estoy harto”.
  • “Esto es carísimo”.
  • “No me contestan”.
  • “Me han dejado tirado”.
  • “No entiendo nada”.
  • “Necesito algo más sencillo”.
  • “¿Conocéis una alternativa?”.

Ahí está el dinero.

No en el anuncio bonito.

No en el claim perfecto.

No en la campaña con tipografías modernas.

El dinero está en la frustración real de alguien que ya ha llegado a su límite.

Pero cuidado: no puedes vender humo

Aquí viene la parte incómoda.

Para que el francotirador funcione, tu producto tiene que ser real.

No puedes aparecer en una conversación donde alguien se queja de un problema concreto y venderle humo.

Porque si alguien dice que está harto de pagar por soporte técnico y tú luego haces exactamente lo mismo, eres parte del problema.

Si alguien se queja de que no le cogen el teléfono y tú luego lo mandas a un bot, eres parte del problema.

Si alguien dice que su ERP es un laberinto y tú lo metes en otro laberinto con colores más modernos, eres parte del problema.

Por eso en Kiby estamos diseñando el producto al revés que muchas corporaciones.

No partimos de una presentación para inversores.

Partimos del viernes por la tarde.

  • Del autónomo cruzando Excels.
  • De la pyme que no sabe qué presupuesto está vivo y cuál está muerto.
  • De la tienda online que vende, pero luego tiene que cuadrar pedidos, stock, facturas y clientes a mano.
  • Del técnico que sale a una reparación y luego nadie sabe qué piezas ha usado.
  • De la empresa que crece y descubre que cada persona nueva le cuesta otra licencia.

De ahí nace Kiby. No de una diapositiva bonita.

Competir en tierra de gigantes depende de tener creatividad y astucia.

Por eso este tipo de estrategias nos gustan tanto.

Porque nos obligan a estar pegados al suelo, a monitorizar la competencia y, sobre todo, a escuchar cómo habla la gente de verdad.

A ver qué les cabrea.

A detectar qué les duele.

Y a construir alrededor de eso.

Los gigantes pueden comprar tráfico.

Pueden contratar agencias.

Pueden llenar YouTube de anuncios.

Pueden pagar comparativas.

Pueden poner a un actor sonriendo delante de un portátil.

Nosotros, de momento, tenemos otra cosa.

Tenemos hambre. Tenemos oído y tenemos claro que cada euro que no gastamos en disparar al bulto lo tenemos que compensar pensando mejor.

Eso es competir en tierra de gigantes.

No ganarles haciendo lo mismo con menos dinero.

Eso sería una estupidez.

Es ganarles jugando a otra cosa.

Mientras ellos usan la ametralladora, nosotros buscamos el disparo exacto.

Mientras ellos hablan de audiencias, nosotros buscamos personas.

Mientras ellos compran atención, nosotros intentamos aparecer justo cuando alguien ya está pidiendo ayuda.

El disparo exacto

Si tú también estás harto de pagar licencias absurdas por cada persona que respira en tu empresa, o de pelearte con un software que parece diseñado por alguien que nunca ha tenido una pyme delante, quizá has llegado al sitio correcto.

Échale un vistazo a Kiby.

No prometemos ser el software más grande del mundo.

Prometemos algo mucho más difícil:

Intentar ser útil de verdad.

Esta es la herramienta que hace posible nuestra historia.

Kiby no es solo lo que vendemos, es lo que usamos cada día para sobrevivir y crecer. Descubre el potencial que tiene para organizar tu empresa y darte la misma tranquilidad que a nosotros.

*Sin tarjeta de crédito. Soporte humano incluido.

No te pedimos que nos creas a ciegas. Te invitamos a que entres gratis, toques y pruebes todo el potencial de Kiby sin compromiso. Mira por qué tantos se están cambiando a Kiby ERP.

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