Kiby ya no es un programa de facturación.
Lo digo así, a las bravas, porque ya está decidido.
Hace tiempo que se nos quedó pequeño. Kiby es un software de gestión empresarial completo, y si seguimos llamándonos «programa de facturación», te estamos contando solo una parte de lo que hacemos.
Soy Jorge Cáceres, fundador de Kiby ERP, y hoy quiero contarte en Tierra de Gigantes el rumbo que hemos decidido coger con Kiby. Y por qué es justo el contrario del que han cogido los grandes.
Coge una cerveza o un café, y disfruta de esta crónica.
En este artículo
- El Frankenstein de las suscripciones
- «Integrable» no es lo mismo que «integrado»
- Lo que de verdad cuesta tener todo por separado
- Lo que no sale en la factura
- Por qué «programa de facturación» se nos quedó pequeño
- El sistema operativo de tu negocio: un software de gestión empresarial de una pieza
- La decisión: todo lo que hagamos, lo haremos dentro
- Lo que todavía no está dentro (y te lo digo yo antes de que lo descubras tú)
- Pero Jorge, ¿y si ya uso otras herramientas y estoy contento?
- En tierra de gigantes, menos es más
El Frankenstein de las suscripciones
Te voy a describir una pyme cualquiera. A lo mejor es la tuya.
Factura con un programa.
Lleva los clientes y las oportunidades en otro.
El equipo habla por un chat que va por libre.
Los proyectos, en otra herramienta con tableros de colores.
Y el fichaje, que es obligatorio por ley, en una app más.
Cinco contraseñas. Cinco cuotas que llegan cada mes a la tarjeta. El mismo cliente dado de alta en tres sitios, escrito de tres formas distintas. Y cuando algo no cuadra entre una herramienta y otra, ¿a quién llamas? A nadie. Cada una te dirá que el problema es de la otra.
Esto no me lo invento.
Un porcentaje alto de los clientes que entran en Kiby llegan así: con un mínimo de tres herramientas, tres cuotas y los datos repartidos por todas partes, sin centralizar.
Y siempre, siempre, les falta algo.
Una cosa que no hace ninguna de sus tres herramientas, o que hace la cuarta que todavía no han contratado.
«Integrable» no es lo mismo que «integrado»
Aquí está el truco que llevan años vendiéndote.
Entra en la web de cualquiera de los grandes programas de gestión. Verás un apartado orgulloso lleno de integraciones. Logos y más logos. «Conecta con todo».
Y suena genial. Hasta que lo piensas dos veces.
Porque cada integración es otra empresa. Otra cuenta. Otra suscripción. Otro sitio donde viven tus datos. Y otro puente que se puede romper la mañana que alguien, en otra empresa que no conoces, decide actualizar algo.
Dicho en cristiano: te venden el pegamento como si fuera el mueble.
Una integración es una tirita entre dos programas que no se hablan. Funciona, sí. Hasta que deja de funcionar. Y entonces el que pierde la mañana eres tú.
Lo que de verdad cuesta tener todo por separado
Vamos a los números, que es lo que nos gusta en esta casa.
He mirado hoy, 13 de octubre de 2026, los precios públicos de cada herramienta en su propia web, sin IVA y para un equipo pequeño de 3 personas. Slack y Asana, con pago anual; el programa de facturación, a su precio de lista mensual; y Kiby, también al mes (si pagas el año, son 10 mensualidades).

| Para qué | Herramienta | Precio al mes |
|---|---|---|
| Facturar | Un programa de facturación conocido, el plan más barato que admite 3 usuarios (incluye 4) | 59,00 € |
| Chat del equipo | Slack Pro (6,75 € por usuario) | 20,25 € |
| Proyectos | Asana Starter (cobra en dólares: 3 × 10,99 $ = 32,97 $, que al cambio del BCE del 12/10/2026, 1 € = 1,1181 $, son 29,49 €) | 29,49 € |
| Fichaje | El software de fichaje más barato que he encontrado (1,50 € por usuario) | 4,50 € |
| CRM | Otra herramienta más | aparte |
| Total, sin contar el CRM | 113,24 € | |
| Qué | Incluye | Precio al mes |
|---|---|---|
| Essentials Pro | 3 usuarios, facturación, CRM con embudo, RRHH y control horario, portal de clientes | 29,00 € |
| Teams chat | El chat de todo el equipo | 10,00 € |
| Proyectos | La gestión de proyectos de todo el equipo | 20,00 € |
| Total, con el CRM dentro | 59,00 € | |
Unos 54 euros menos al mes. Unos 650 euros al año.
Y eso que he sido generoso con los de fuera: he cogido el software de fichaje más barato que he encontrado, que solo vale para equipos de hasta 10 personas, y no he sumado el CRM. Solo el precio de Slack para 3 personas, 20,25 € al mes (6,75 € por usuario), ya se come un tercio de lo que cuesta Kiby entero.
Si en vez de 3 sois 5, la cosa se pone más fea. El programa de facturación te obliga a subir a su plan de 99 €, Slack se va a 33,75 €, Asana a unos 49 € y el fichaje a 7,50 €. Total: unos 189 € al mes. En Kiby, con 2 usuarios extra a 9,99 €, te quedas en 78,98 €.
Más de 1.300 euros al año.
Pero el dinero es lo de menos.
Lo que no sale en la factura
Lo caro de verdad no son las cuotas. Es lo que no ves.
Es tu cliente dado de alta tres veces, con el teléfono bien en un sitio y mal en otro.
Es el informe que no puedes sacar porque las ventas están en un programa y las horas del equipo en otro.
Es la persona nueva que entra en la empresa y tiene que aprender cinco programas y recordar cinco contraseñas.
Y es la pregunta que te haces cada vez que algo falla: ¿esto es culpa de cuál?
Cuando todo vive dentro, pasan cosas que con cinco programas conectados no pasan. O pasan tarde.
Te pongo tres ejemplos que tenemos funcionando hoy:
- Tu cliente abre el presupuesto en su portal de clientes y, en ese momento, te salta el aviso en la campana de Kiby o en el móvil. Le llamas mientras lo tiene delante.
- Haces una foto a una factura de compra y el escáner con IA la lee y, si el proveedor no existe, lo crea él solo.
- Tu empleada ficha, pide sus vacaciones y ve su nómina en la misma app con la que tú facturas. Lo tienes explicado en la página de RRHH y control horario.
Ninguna de esas tres cosas necesita una integración. Porque el cliente, la factura y la empleada son el mismo dato en el mismo sitio.

Por qué «programa de facturación» se nos quedó pequeño
Hace un tiempo, decir que tu programa facturaba bien era un argumento.
Hoy, con Verifactu en el horizonte, facturar bien va a ser lo mínimo que haga cualquier programa. El suelo. No el techo.
Y nosotros hace tiempo que no estamos en el suelo.
Kiby hace facturas, sí. Y presupuestos, y compras, y gastos con IA. Pero también lleva tu CRM, tu equipo, tus fichajes, tu portal de clientes, tus remesas y tu agenda. Reparte las nóminas a cada empleado. Y, según el plan, tu TPV y tus proyectos.
Llamar a eso «programa de facturación» es como llamar a tu móvil «teléfono». Técnicamente es verdad. Pero no cuenta ni la mitad.
Así que hemos buscado un nombre que sí lo cuente.
El sistema operativo de tu negocio: un software de gestión empresarial de una pieza
Piensa en tu móvil.
No te compras un sistema operativo y luego otro para la cámara, otro para las llamadas y otro para los mensajes. Viene todo dentro. Funciona junto. Y si algo falla, sabes a quién reclamar.
Eso es lo que queremos que sea Kiby para tu negocio. El sistema operativo de tu negocio.
Un sitio donde vender, gestionar y cobrar. Con una sola cuenta, una sola contraseña, una sola factura al mes y un solo equipo al que llamar si algo no va.
Y esto, más que un eslogan, es una decisión de producto.
La decisión: todo lo que hagamos, lo haremos dentro
Esto es lo más importante de la crónica, así que te lo digo despacio.
Hemos decidido coger este rumbo de producto en Kiby. Todos los desarrollos futuros estarán dentro de Kiby, creados de forma nativa.
No vamos a llenar la web de logos de integraciones para parecer más grandes. No vamos a mandarte a contratar otra herramienta para lo que nos falta. Lo que construyamos, lo construiremos dentro.
Lo que viene ya lleva ese sello. Kiby Pay, para que tus clientes te paguen desde la propia factura, y la conexión con tus bancos llegarán próximamente. Y cuando lleguen, llegarán dentro de Kiby. No como otra cuenta más.
¿Es el camino fácil? Ni de broma.
Conectar con otras empresas es rápido y barato. Construir cada cosa desde cero, bien hecha y hablando con todo lo demás, es lento y caro. Hay que decir que no a muchas cosas. Y hay que aguantar que te pregunten «¿y por qué no os integráis con tal programa?».
Pero es el camino que yo creo que necesita una pyme: menos herramientas, no más.
Lo que todavía no está dentro (y te lo digo yo antes de que lo descubras tú)
No te voy a vender humo, así que aquí va la letra pequeña. En grande.
- Kiby Pay y la conexión bancaria llegarán próximamente. Hoy no están. Cuando estén, te lo contaré aquí.
- Dentro no quiere decir gratis. El chat del equipo (Teams chat) y los proyectos son módulos de pago, y cada empleado que solo usa RRHH cuesta 0,99 € al mes. Lo que te prometo es una sola cuenta y una sola factura, no que todo cueste cero.
- Tu tienda online sigue siendo tuya. Si vendes en WooCommerce, Kiby se conecta a ella. Tu web es tu casa y no te vamos a pedir que la tires.
Pero Jorge, ¿y si ya uso otras herramientas y estoy contento?
Pues me parece estupendo. De verdad.
Si tus herramientas te funcionan, no te voy a decir que las tires mañana.
Solo te pido que hagas una cuenta: suma lo que pagas al mes por todas, cuenta cuántas veces has escrito el mismo cliente en sitios distintos y piensa en la última vez que algo no cuadró entre dos programas.
Si el resultado no te gusta, el día que quieras dar el paso no tienes que hacer la mudanza tú. Nuestro equipo te importa los datos, vengas del programa que vengas. Y si necesitas conectar algo tuyo, la API de Kiby es gratis.
En tierra de gigantes, menos es más
Ya te conté por qué el mundo no necesita otro ERP y cómo los grandes ERP se han obsesionado con la contabilidad. Esta crónica es la continuación.
Los grandes han decidido crecer hacia fuera: más integraciones, más socios, más logos en la web.
Nosotros hemos decidido crecer hacia dentro.
Es una apuesta. Puede que nos equivoquemos. Pero cuando una empresa llega a Kiby con varios programas que no se hablan, lo que le sobra son herramientas. Y lo que le falta, casi nunca es otra suscripción.
Un software para pymes no debería obligarte a contratar otros cinco. Si quieres ver cómo es por dentro el sistema operativo de tu negocio, tienes 14 días gratis y sin tarjeta para probar Kiby, y todos los precios a la vista. Cuenta las herramientas que usas hoy y dime cuántas te sobrarían.
Nos vemos en la próxima crónica.








